coches-hidrogeno

Coches de hidrógeno: una nueva alternativa sostenible

29 junio 2020

,Desde hace mucho tiempo, la industria de la automoción trabaja en alternativas sostenibles y viables al combustible tradicional, en un contexto de emergencia climática que obliga a reducir considerablemente las emisiones nocivas a medio y largo plazo, y con el objetivo de lograr el salto definitivo hacia la movilidad sostenible, a través del desarrollo de vehículos cero emisiones. Una de esas alternativas ecológicas son los coches de hidrógeno, si bien, aún se encuentra en una fase incipiente, en comparación con otras opciones, como el coche eléctrico o los combustibles alternativos, como el GLP y el GNC.

A lo largo del siguiente artículo, te vamos a explicar cómo funciona un coche de hidrógeno, cuáles son sus ventajas e inconvenientes y si es una alternativa viable al vehículo tradicional.

Cómo funciona un coche de hidrógeno

Lo primero que tenemos que hacer es distinguir entre un coche con motor térmico que se alimenta de hidrógeno para impulsarse y un coche eléctrico que funciona con una pila de combustible alimentada por hidrógeno. Un motor de combustión se puede adaptar para funcionar con hidrógeno, ya sea en estado líquido o gaseoso, almacenado en un depósito. Sin embargo, resulta muy poco rentable, debido a la escasa eficiencia energética del hidrógeno.

Un ejemplo lo encontramos en el BMW Hydrogen 7 que presentó la marca alemana en 2006. Esta berlina de lujo montaba un poderoso motor V12 de gasolina de 6 litros, adaptado para funcionar con hidrógeno. A pesar de ser un propulsor grande, solo desarrollaba 260 caballos, casi la misma potencia que el BMW 730i, con motor de gasolina 3.0 y seis cilindros en línea.

El consumo medio que declaraba el 730i era de 10,1 litros, mientras que el Serie 7 de hidrógeno era de 13,9 litros a los 100 km y, a su vez, el consumo de hidrógeno líquido era de 50 litros/100km. Por otro lado, el BMW 760i, con motor V12 6.0 y 445 caballos anunciaba un consumo medio de 13,6 litros, casi igual que la versión de hidrógeno.

El BMW Hydrogen 7 tenía un enorme tanque de hidrógeno situado en la parte posterior que podía almacenar hasta 8 kg de ese combustible, por lo que declaraba una autonomía de alrededor de 200 km, a los que había que sumar los 480 km de autonomía con el depósito de gasolina.

Sin embargo, un coche eléctrico con pila de combustible de hidrógeno es impulsado por un motor eléctrico que recibe la energía procedente de la pila de combustible, energía que se crea al mezclarse el hidrógeno con el oxígeno del aire, que genera la electricidad necesaria para que funcione el motor. Es, por tanto, un coche eléctrico, con la particularidad de que la energía se genera en el propio automóvil, a diferencia de los coches eléctricos convencionales, donde la energía procede de las baterías.

Coche de hidrógeno Vs coche eléctrico

Esa es una diferencia importante que justifica, para muchos, apostar más por el desarrollo de los coches de hidrógeno que por los eléctricos. A día de hoy, el gran problema del coche eléctrico, además de su elevado precio, es la escasa autonomía y los tiempos de recarga que, en general, superan la media hora, utilizando sistemas de carga rápida. Esto obligaría a hacer una parada de, al menos, media hora, si hiciéramos un viaje largo, suponiendo que encontráramos un punto de recarga por el camino.

En cambio, este inconveniente de los vehículos eléctricos no lo es tanto en los coches de hidrógeno, porque tienen una mayor autonomía y porque carecen de baterías que recargar, únicamente hay que rellenar el tanque de hidrógeno, y eso se hace en apenas cinco o seis minutos, según la capacidad. El problema aquí, como veremos más adelante, es la escasa red de “hidrogeneras” o estaciones para repostar este elemento.

Ventajas e inconvenientes del motor de hidrógeno

Queda claro, por tanto, que el uso del hidrógeno como combustible es poco eficiente, pero la pila de combustible sí es viable para producir coches eléctricos. No obstante, el uso generalizado del hidrógeno está todavía muy lejos.

Las ventajas son, principalmente, la ausencia total de emisiones y los tiempos de recarga. Como ya hemos mencionado antes, repostar un tanque de hidrógeno tarda unos minutos, poco más que llenar un depósito de gasolina o gasoil. Es uno de los combustibles más limpios que hay, ya que la reacción química que produce la electricidad, tras la combinación del hidrógeno con el oxígeno, genera también vapor de agua.

Si a esto, le sumamos que el hidrógeno puede provenir de fuentes de energía renovables, el impacto medioambiental es prácticamente nulo. Aunque hay que matizar que no siempre se obtiene de fuentes renovables y su producción también genera CO2.

En contra del uso de esta energía limpia intervienen también varios factores. Uno es el precio del coche de hidrógeno. Si un coche eléctrico convencional ya es bastante caro, un vehículo movido por hidrógeno lo es aún más, en parte, debido al coste del desarrollo de la pila de combustible. Aunque éste es un problema que debería desaparecer a medio plazo, ya que el precio de la pila irá bajando poco a poco.

Actualmente, solo se comercializa un coche de hidrógeno en España. Se trata del Hyundai Nexo, un modelo que está con nosotros desde 2018 y que tiene un precio de 72.250 euros. Existen otros modelos que funcionan con pila de combustible de hidrógeno, pero no se venden en España. Son el Toyota Mirai, que se vende en Alemania a partir de 66.000 euros, o el Honda Clarity Fuel Cell, que está disponible en California a través de una plataforma de alquiler. BMW y Audi han anunciado también la llegada un modelo de hidrógeno en los próximos años.

Otra desventaja del hidrógeno es la casi inexistente red de estaciones para repostar. Además, es un combustible caro, ya que el precio del kilo ronda los 10 euros.

¿Puedes ser el coche de hidrógeno una alternativa?

La pila de combustible de hidrógeno puede ser una alternativa sostenible y viable. Aunque es necesario reducir notablemente los costes para que este tipo de coches sean más accesibles. Además, es imprescindible encontrar la manera de producir, distribuir y almacenar el hidrógeno de una forma asequible y sostenible para ser una alternativa a los vehículos tradicionales. De momento, el desarrollo del coche eléctrico con batería está ganando la partida al hidrógeno.

Cómo ves el mundo de la industria del motor avanza a pasos gigantes. Afortunadamente cada vez se apuesta más por una movilidad sostenible con el medio ambiente. Como puede ser el coche híbrido o los coches eléctricos.

En Tu Mejor Viaje nos gusta estar al minuto de la actualidad y apostar por una movilidad respetuosa con el medio ambiente.

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Coches de hidrógeno: una nueva alternativa sostenible

29 junio 2020

,Desde hace mucho tiempo, la industria de la automoción trabaja en alternativas sostenibles y viables al combustible tradicional, en un contexto de emergencia climática que obliga a reducir considerablemente las emisiones nocivas a medio y largo plazo, y con el objetivo de lograr el salto definitivo hacia la movilidad sostenible, a través del desarrollo de vehículos cero emisiones. Una de esas alternativas ecológicas son los coches de hidrógeno, si bien, aún se encuentra en una fase incipiente, en comparación con otras opciones, como el coche eléctrico o los combustibles alternativos, como el GLP y el GNC.

A lo largo del siguiente artículo, te vamos a explicar cómo funciona un coche de hidrógeno, cuáles son sus ventajas e inconvenientes y si es una alternativa viable al vehículo tradicional.

Cómo funciona un coche de hidrógeno

Lo primero que tenemos que hacer es distinguir entre un coche con motor térmico que se alimenta de hidrógeno para impulsarse y un coche eléctrico que funciona con una pila de combustible alimentada por hidrógeno. Un motor de combustión se puede adaptar para funcionar con hidrógeno, ya sea en estado líquido o gaseoso, almacenado en un depósito. Sin embargo, resulta muy poco rentable, debido a la escasa eficiencia energética del hidrógeno.

Un ejemplo lo encontramos en el BMW Hydrogen 7 que presentó la marca alemana en 2006. Esta berlina de lujo montaba un poderoso motor V12 de gasolina de 6 litros, adaptado para funcionar con hidrógeno. A pesar de ser un propulsor grande, solo desarrollaba 260 caballos, casi la misma potencia que el BMW 730i, con motor de gasolina 3.0 y seis cilindros en línea.

El consumo medio que declaraba el 730i era de 10,1 litros, mientras que el Serie 7 de hidrógeno era de 13,9 litros a los 100 km y, a su vez, el consumo de hidrógeno líquido era de 50 litros/100km. Por otro lado, el BMW 760i, con motor V12 6.0 y 445 caballos anunciaba un consumo medio de 13,6 litros, casi igual que la versión de hidrógeno.

El BMW Hydrogen 7 tenía un enorme tanque de hidrógeno situado en la parte posterior que podía almacenar hasta 8 kg de ese combustible, por lo que declaraba una autonomía de alrededor de 200 km, a los que había que sumar los 480 km de autonomía con el depósito de gasolina.

Sin embargo, un coche eléctrico con pila de combustible de hidrógeno es impulsado por un motor eléctrico que recibe la energía procedente de la pila de combustible, energía que se crea al mezclarse el hidrógeno con el oxígeno del aire, que genera la electricidad necesaria para que funcione el motor. Es, por tanto, un coche eléctrico, con la particularidad de que la energía se genera en el propio automóvil, a diferencia de los coches eléctricos convencionales, donde la energía procede de las baterías.

Coche de hidrógeno Vs coche eléctrico

Esa es una diferencia importante que justifica, para muchos, apostar más por el desarrollo de los coches de hidrógeno que por los eléctricos. A día de hoy, el gran problema del coche eléctrico, además de su elevado precio, es la escasa autonomía y los tiempos de recarga que, en general, superan la media hora, utilizando sistemas de carga rápida. Esto obligaría a hacer una parada de, al menos, media hora, si hiciéramos un viaje largo, suponiendo que encontráramos un punto de recarga por el camino.

En cambio, este inconveniente de los vehículos eléctricos no lo es tanto en los coches de hidrógeno, porque tienen una mayor autonomía y porque carecen de baterías que recargar, únicamente hay que rellenar el tanque de hidrógeno, y eso se hace en apenas cinco o seis minutos, según la capacidad. El problema aquí, como veremos más adelante, es la escasa red de “hidrogeneras” o estaciones para repostar este elemento.

Ventajas e inconvenientes del motor de hidrógeno

Queda claro, por tanto, que el uso del hidrógeno como combustible es poco eficiente, pero la pila de combustible sí es viable para producir coches eléctricos. No obstante, el uso generalizado del hidrógeno está todavía muy lejos.

Las ventajas son, principalmente, la ausencia total de emisiones y los tiempos de recarga. Como ya hemos mencionado antes, repostar un tanque de hidrógeno tarda unos minutos, poco más que llenar un depósito de gasolina o gasoil. Es uno de los combustibles más limpios que hay, ya que la reacción química que produce la electricidad, tras la combinación del hidrógeno con el oxígeno, genera también vapor de agua.

Si a esto, le sumamos que el hidrógeno puede provenir de fuentes de energía renovables, el impacto medioambiental es prácticamente nulo. Aunque hay que matizar que no siempre se obtiene de fuentes renovables y su producción también genera CO2.

En contra del uso de esta energía limpia intervienen también varios factores. Uno es el precio del coche de hidrógeno. Si un coche eléctrico convencional ya es bastante caro, un vehículo movido por hidrógeno lo es aún más, en parte, debido al coste del desarrollo de la pila de combustible. Aunque éste es un problema que debería desaparecer a medio plazo, ya que el precio de la pila irá bajando poco a poco.

Actualmente, solo se comercializa un coche de hidrógeno en España. Se trata del Hyundai Nexo, un modelo que está con nosotros desde 2018 y que tiene un precio de 72.250 euros. Existen otros modelos que funcionan con pila de combustible de hidrógeno, pero no se venden en España. Son el Toyota Mirai, que se vende en Alemania a partir de 66.000 euros, o el Honda Clarity Fuel Cell, que está disponible en California a través de una plataforma de alquiler. BMW y Audi han anunciado también la llegada un modelo de hidrógeno en los próximos años.

Otra desventaja del hidrógeno es la casi inexistente red de estaciones para repostar. Además, es un combustible caro, ya que el precio del kilo ronda los 10 euros.

¿Puedes ser el coche de hidrógeno una alternativa?

La pila de combustible de hidrógeno puede ser una alternativa sostenible y viable. Aunque es necesario reducir notablemente los costes para que este tipo de coches sean más accesibles. Además, es imprescindible encontrar la manera de producir, distribuir y almacenar el hidrógeno de una forma asequible y sostenible para ser una alternativa a los vehículos tradicionales. De momento, el desarrollo del coche eléctrico con batería está ganando la partida al hidrógeno.

Cómo ves el mundo de la industria del motor avanza a pasos gigantes. Afortunadamente cada vez se apuesta más por una movilidad sostenible con el medio ambiente. Como puede ser el coche híbrido o los coches eléctricos.

En Tu Mejor Viaje nos gusta estar al minuto de la actualidad y apostar por una movilidad respetuosa con el medio ambiente.