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Qué son los concepts cars y cómo funcionan

15 marzo 2021

Seguramente hayas escuchado muchas veces la expresión concept car. También conocido como prototipo, modelo conceptual o coche conceptual, consiste en un vehículo experimental, muy lejos de llegar a producción, que utilizan las marcas para, entre otras cosas, adelantar cómo serán sus futuros modelos.

Si eres un apasionado de los prototipos, sigue leyendo porque te vamos a contar todo sobre los concepts cars, cómo funcionan, para qué sirven y una breve historia de los primeros prototipos.

Qué es un concept car

Un concept car es un vehículo creado por los fabricantes para adelantar al público futuros avances en tecnología, lenguajes de diseño de los próximos modelos, proyectos que verán la luz más adelante o, simplemente, para demostrar todo el potencial del que es capaz la marca, a nivel de diseño, motores, prestaciones y tecnología.

Normalmente, los coches conceptuales suelen ser presentados en los salones del automóvil  o en ferias que se desarrollan a lo largo del año, donde levantan muchas expectaciones.

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A menudo, presentan diseños extravagantes y muy futuristas que, más que un coche, parece que sean una nave espacial, debido a que los diseñadores no están sujetos a las restricciones que presentan los automóviles de producción, como el coeficiente aerodinámico para reducir el consumo o el uso de componentes compartidos con otras marcas.

Esto permite a los ingenieros responsables del diseño dar rienda suelta a su imaginación y crear prototipos espectaculares, a veces sin espejos retrovisores convencionales que son sustituidos por pantallas digitales, ruedas con llantas enormes, puertas que se abren de forma vertical e interiores poco convencionales.

En los últimos años, los concepts cars se han caracterizado por mostrar importantes avances en materia de conectividad, conducción autónoma y electrificación, anunciando al público las intenciones de los fabricantes en los próximos años.

Las características de los coches conceptuales

Normalmente, los concepts cars reúnen una serie de características bastante comunes que suelen darse en todos los modelos. Una son los motores potentes, con sobredosis de caballos, especialmente, si se trata de coches deportivos. Aunque la tendencia últimamente es presentar vehículos con propulsión totalmente eléctrica y mucha potencia.

Otra característica habitual, ya mencionada, es el diseño con líneas inusuales imposibles de llevar a producción, desde un punto de vista técnico y aerodinámico. No obstante, muchas marcas suelen presentar el lenguaje de diseño que tendrán sus próximos modelos. La mayoría de las veces, el aspecto del coche que finalmente llega a producción dista mucho del prototipo, pero sí se aprecian algunos rasgos adelantados por éste.

Por otro lado, los prototipos suelen estar fabricados con materiales poco convencionales en la mayoría de los coches, como la fibra de carbono o aleaciones especiales. No es extraño encontrar un coche con mucha fibra de carbono en la carrocería o en el interior o con materiales especiales que permiten reducir el peso.

Por último, producir un único vehículo conceptual permite a los desarrolladores crear soluciones innovadoras que difícilmente serían viables en un coche de producción en serie, como sistemas de tracción especiales, un alto nivel de conducción autónoma, opciones de conectividad de ciencia ficción…

¿Para qué sirven los concepts cars?

Con el paso del tiempo, los coches concepts han ido adquiriendo mayor interés y, por tanto, han ido acaparando un mayor protagonismo en los diferentes salones del automóvil. Los fabricantes emplean los prototipos, principalmente, con tres fines claros.

El fin más inmediato es exponer los futuros lanzamientos de la marca, los modelos que llegarán a los concesionarios en los próximos años, adelantando las formas y aspecto que tendrán.

La segunda finalidad, más a medio o largo plazo, es adelantar algunos detalles que tendrán los próximos vehículos de la marca, aunque todavía en una fase de desarrollo muy incipiente o no se pueden llevar todavía a producción. A menudo, el fabricante muestra aspectos tecnológicos, de conectividad o ayudas a la conducción en los que está trabajando y que veremos en el futuro.

En tercer lugar, a veces las marcas realizan concepts cars completamente irrealizables, vehículos espectaculares que nunca llegarán a la línea de montaje de ninguna fábrica y que únicamente sirven para dar visibilidad al fabricante y demostrar todo su potencial.

Historia de los concepts cars

Aunque no lo creas, los vehículos conceptuales existen desde hace muchas décadas. No se sabe muy bien cuál fue el primero de la historia. Para algunos, fue el Aubum Cabin Speedster. Para otros, fue el Volvo Venus Bilo, de 1933, un sedán de cuatro puertas y cuatro plazas, con un diseño muy aerodinámico y que sirvió para producir, posteriormente, el lujoso Volvo PV 36 Carioca.

Unos años después, en 1938, llamó la atención otro concept, el Phantom Corsair, un espectacular sedán de seis metros de largo y seis asientos, con dos enormes puertas laterales.

En 1939, la marca estadounidense Buick, una de las marcas más lujosas de entonces, construyó el prototipo Y-Job, un gran descapotable de más de cinco metros de longitud, de dos puertas, que sirvió para mostrar al público importantes innovaciones tecnológicas y de diseño de la marca. Entre esas innovaciones, destacaban los faros escamoteables, luces dirigibles, elevalunas eléctricos o la capota retráctil.

Concept Cars en Europa

En Europa, además del mencionado Volvo Venus Bilo, Aston Martin preparó en 1939 el Atom, que consistía en un sedán de cuatro puertas fabricado sobre un chasis tubular. Este prototipo demuestra que la casa británica pensó desde el principio en fabricar vehículos de cuatro puertas, aunque la mayoría de sus modelos han sido coupés y descapotables.

Ya en los años cincuenta, la marca italiana Alfa Romeo, junto con Bertone, produjo una serie de coches conceptuales bajo la denominación BAT (Berlinetta Aerodinamica Tecnica), con un diseño muy futurista.

En otro orden de cosas, en los años ochenta nació el concepto de vehículo monovolumen con la presentación del Renault Espace en 1984. Sin embargo, el honor de ser el precursor de este tipo de coche práctico para familias pudo haber sido para Lancia, pero el Grupo FIAT renunció a un ambicioso proyecto de Giugiaro.

El diseñador italiano creó el Lancia Megagamma, un coche que empleaba la mecánica del Lancia Gamma que ya se comercializaba, pero con una carrocería más grande, que anticipaba la primera idea de monovolumen y con la que buscaba una mayor funcionalidad en el interior. El Megagamma se presentó en el Salón del Automóvil de Turín en 1978 pero no llegó a producción.

Ahora ya conocer qué son los concepts cars y para qué sirven. ¿Cómo sería tu prototipo de ensueño?